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Nuestra vecina Maruja Ruiz renunció el pasado 28 de noviembre a la concesión de la Medalla de Honor de Barcelona. Reproducimos la carta que ha redactado explicando sus motivos: Motivos de un rechazo Pero al mismo tiempo y siendo fiel a mi condición de mujer trabajadora en su día, pensionista ahora, luchadora social y con convicción de pensamiento comunista, no puedo aceptar y no acepto la citada medalla, dado que por encima de su significado, creo que quien la otorga es partícipe de la clase política que nos gobierna tanto a nivel nacional, como autonómico y municipal. Gobernantes que, ejerciendo una política neoliberal, están ejecutando recortes incomprensibles en áreas tan importantes y necesarias para el bienestar social como la salud y la enseñanza pública, las pensiones y equipamientos sociales. Por todo ello y en solidaridad con todas aquellas personas que padecen estos recortes, no puedo ni debo aceptar dicha distinción y sí continuar con mi compromiso de seguir ejerciendo la labor que precisamente se me ha reconocido para otorgármela, y no es otra que luchar, denunciar, trabajar en el barrio y donde fuese necesario para conseguir que esta política de recortes que se está llevando a cabo por todas las instituciones, no siga adelante. Alguien dijo en cierta ocasión que “el mejor premio y reconocimiento que una persona podía obtener es el de su propia conciencia”. Yo me quedo con ese premio y reconocimiento, el de mi conciencia. Barcelona, 28 de noviembre de 2011 Maruja Ruiz Martos |

